Llegamos a mi casa, ni una palabra en todo el viaje, él está ausente, pero sus ojos siguen igual de brillantes que esta tarde. Tendría que bajar, pero espero que él reaccione, se despida, de pronto, un instante, me besa, como nunca antes, un beso de despedida, pero también de un, te echaré de menos esta noche, abro la puerta, y salgo, cuando llego a la puerta veo que me sonríe y arranca, se va.
Supongo que tendría que quitarme esa sonrisa tonta que se me queda, pero no puedo evitarlo, después de tanto tiempo, vuelvo a tener motivos para ser feliz.
No hay nadie en casa, supongo que habrán salido a cenar, mejor, no me apetecia dar excusas tontas por llegar tarde. Estoy cansada, ha sido un día de emociones, además, mañana ya es lunes, y tengo que madrugar, por cierto, ¡que tonta! Ahora recuerdo que no termine el trabajo de historia, será mejor que lo haga cuanto antes, si no quiero un cero en la evaluación.
Bien, terminé, son las doce y cuarto, pronto llegarán mis padres, será mejor que me duerma, con el recuerdo de una día inolvidable...
Cap.2
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