sábado, 24 de marzo de 2012

Instintos.

Estamos uno frente al otro, una vez más, en aquel Starbucks donde nos conocimos, la luz da en su cara, sus ojos brillan como nunca, y podría afirmar, que está más guapo de lo normal. Se ha pedido un chocolate caliente, básico, yo un capuccino, simple. Bebe, y se le queda un suave bigotillo de chocolate, prefiero no decirle nada, es divertido verle hablar con la boca manchada. Bueno, no quiero que sufra más, lo fácil, decírselo y que se limpie solito, quizás cojer un papel y limpiarle yo misma, o... darle un beso, y terminar dulcemente el problema.
No se lo esperaba, pero correspondió al beso, la gente mira, pero solo existimos él y yo, nada más alrededor, le echaba de menos, muchísimo, y ya esta aquí otra vez, parecemos desconocidos, pero yo sigo enamorada de el, y probablemente, él de mi.
Cap.1

No hay comentarios:

Publicar un comentario