Un chocolate caliente y un par de cruasanes, todo me sabe mas rico con hambre...
No deja de mirarme, no soporto que lo hagan mientras como, rezo por no haberme manchado, si no pensara que soy una torpe. Esta pensativo, quizá piense en el beso del otro otro día, no hemos vuelto a sacar el tema, fue un desliz sin importancia, aunque no me siento del todo arrepentida es mas, ahora mismo estoy desayunando con el, y por un momento he olvidado a David...David!! Llevo tantas cosas en la cabeza que me he olvidado de lo mas importante, hace bastante que no miro el móvil, temo por tener llamadas y whatsapp suyos, al parecer no me equivocaba, por lo menos 12 llamadas y varios mensajes preguntando si todo iba bien, que le llamara... Se que si hablo con el, descubrirá que miento y acabare perdiéndole, y no quiero eso..¿no?
Christian ha ido a pagar a la barra, así termino de desayunar, hay que reconocer que esta siendo muy simpático conmigo, además no puedo negar que es de los chicos más guapos que he visto, y de cuerpo ya... mierda, me esta llamando Sara, ¡que oportuna!
+¡Paula! ¿Dónde te metes?
-Pues he ido a...dar una vuelta, ¿y tu?
+Hasta ahora intentado localizarte, tengo que hablar contigo ya, así que quedamos en el mcdonalds que esta al lado de hotel, no tardes
-¡Pero Sara no..! *bip* ... *bip*
Tarde, ha colgado, y ahora no puedo dejarla plantada, me da a mi que esto de aclarar las cosas con Christian va a tener que esperar, me despido de el sin dar muchas explicaciones y salgo corriendo... ¿Qué querrá ahora la loca de mi amiga?
Cap.15
miércoles, 14 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
Instintos
Me despierto con la misma sensación que ayer, sigo sin tener nada claro sobre David, y Christian... Aunque dormir me ha ido bastante bien para coger fuerzas. Sara y Ana duermen, huelen a ginebra, lo que me hace pensar que no solo fueron a cenar. Intento dormir un poco mas, pero el hambre se apodera de mí, y sin hacer mucho ruido voy a mirar lo que hay por la nevera. Nada, absolutamente nada, una vez mas Sara se ha comido mi desayuno, no me queda mas remedio que bajar al bar, hoy Sara me tendrá que invitar a comer para compensar esto.
No hay mucha gente por el hotel, en el bar solo hay un matrimonio londinense, no dejan de mirarme y hablar algo por lo bajo, que maleducados...
Para colmo, el camarero ha salido a hacer unos recados, así que tendré que esperar sentada bajo la mirada atenta de aquel peculiar matrimonio.
Pasa media hora, ahora estoy sola, que hace todo mas aburrido, tendría que haberme cogido mi Blackberry. Al fin escucho pasos, supongo que es el camarero, pero no es su voz, es la voz de...
-CHRISTIAN! ¿que haces aquí?
+No iba a entrar, pero he visto que llevas media hora sola y muerta del hambre y he pensado que te apetecería venirte a desayunar conmigo
Este chico esta fatal, se cree que me voy a ir con el a desayunar, ¡si apenas nos conocemos!
+Venga va, si se que lo estas deseando
-Una vez mas te equivocas
+Vistete y nos vamos a un sitio donde preparan unos desayunos magníficos
-Ya estoy vestida.
+No pienso salir contigo a la calle si vas en pijama niña.
Mierda, con las prisas he olvidado vestirme, creo que entiendo por lo que me miraban tanto aquellas personas, que vergüenza.
-Mejor, así no salgo
+Ya tardas en subir y vestirte, te doy 20 minutos.
Este se cree que he dicho que si, aunque sigo hambrienta y el camarero no viene, acepto, de todas formas, invita el...
CAP.14
No hay mucha gente por el hotel, en el bar solo hay un matrimonio londinense, no dejan de mirarme y hablar algo por lo bajo, que maleducados...
Para colmo, el camarero ha salido a hacer unos recados, así que tendré que esperar sentada bajo la mirada atenta de aquel peculiar matrimonio.
Pasa media hora, ahora estoy sola, que hace todo mas aburrido, tendría que haberme cogido mi Blackberry. Al fin escucho pasos, supongo que es el camarero, pero no es su voz, es la voz de...
-CHRISTIAN! ¿que haces aquí?
+No iba a entrar, pero he visto que llevas media hora sola y muerta del hambre y he pensado que te apetecería venirte a desayunar conmigo
Este chico esta fatal, se cree que me voy a ir con el a desayunar, ¡si apenas nos conocemos!
+Venga va, si se que lo estas deseando
-Una vez mas te equivocas
+Vistete y nos vamos a un sitio donde preparan unos desayunos magníficos
-Ya estoy vestida.
+No pienso salir contigo a la calle si vas en pijama niña.
Mierda, con las prisas he olvidado vestirme, creo que entiendo por lo que me miraban tanto aquellas personas, que vergüenza.
-Mejor, así no salgo
+Ya tardas en subir y vestirte, te doy 20 minutos.
Este se cree que he dicho que si, aunque sigo hambrienta y el camarero no viene, acepto, de todas formas, invita el...
CAP.14
Vuelta al libro ^^
Despues de vaaarios meses, y del verano, y aunque ahora estemos de exámenes, retomo la historia ´´Istintos``, gracias a la peticion de Sara Moreno... TE QUIERO.
martes, 26 de junio de 2012
Instintos
Al fin llegamos, se me ha hecho largo el camino, no sé si es por que estoy reventada, o por él..¡pero que digo! Estoy echa un lío, pero no se que tiene este Christian, que.. bueno supongo es que me saca de quicio.
Voy a bajar, el permanece callado, aunque se le nota como las comisuras de sus labios se elevan, sonrisa satisfactoria, pero no entiendo de que se alegra, que idiota. Voy a entrar por la puerta que da al hall, cuando de repente alguien me agarra del brazo, con la suficiente fuerza para girarme, y pasa, me besa, quiero apartarlo, pero algo me impide separarme de el, pero tengo que ser fuerte, y le echo para atrás, y me voy corriendo hacia dentro, siento como un remolino de sentimientos, dudas, odio, o quizás sea amor?.. pero como puedo quererlo si lo conozco de apenas dos días? Pero sin quererlo, ha paado todo, y no puedo evitar soltar una lágrima.
Joder, y ahora suena el maldito telefono! Es Sara, dios, me he olvidado de la cena y de ellas, cuanto tiempo llevo fuera? -Hola Sara +Paula se puede saber donde narices estas? - Tranquila estoy bien - ¿Estas llorando? -¡Que vá! +Bueno..al menos dime donde estas -En el hotel +Y que haces ahí? Tendrías que estar aquí, que nos íbamos a un local de unos chicos que hemos conocido tía! -Ir vosotras, yo paso, adiós -Pero Pau..! Cuelgo.
No tengo ganas de fiesta, solo de tumbarme en mi cama, dormir, y pensar en todo lo que esta pasando, a ver si me aclaro un poco..
CAP.14
Voy a bajar, el permanece callado, aunque se le nota como las comisuras de sus labios se elevan, sonrisa satisfactoria, pero no entiendo de que se alegra, que idiota. Voy a entrar por la puerta que da al hall, cuando de repente alguien me agarra del brazo, con la suficiente fuerza para girarme, y pasa, me besa, quiero apartarlo, pero algo me impide separarme de el, pero tengo que ser fuerte, y le echo para atrás, y me voy corriendo hacia dentro, siento como un remolino de sentimientos, dudas, odio, o quizás sea amor?.. pero como puedo quererlo si lo conozco de apenas dos días? Pero sin quererlo, ha paado todo, y no puedo evitar soltar una lágrima.
Joder, y ahora suena el maldito telefono! Es Sara, dios, me he olvidado de la cena y de ellas, cuanto tiempo llevo fuera? -Hola Sara +Paula se puede saber donde narices estas? - Tranquila estoy bien - ¿Estas llorando? -¡Que vá! +Bueno..al menos dime donde estas -En el hotel +Y que haces ahí? Tendrías que estar aquí, que nos íbamos a un local de unos chicos que hemos conocido tía! -Ir vosotras, yo paso, adiós -Pero Pau..! Cuelgo.
No tengo ganas de fiesta, solo de tumbarme en mi cama, dormir, y pensar en todo lo que esta pasando, a ver si me aclaro un poco..
CAP.14
sábado, 31 de marzo de 2012
Instintos.
Le miro, creo que no me ha visto, quizá tampoco pensaba que iba a salir, pero aquí estoy, no quiero interrumpirle mientras toca, pero ya que me hace molestarme en venir, que me diga que quiere.
Me ve, sonríe, y parece reírse nervioso, como si no se creyera que estuviera yo ahí. Se acerca, ¿que hago? No sé, naturalidad.
Le cuesta hablar, que bobo, ni que me tuviera miedo. Será mejor que yo rompa el hielo, le pregunto que quiere, el motivo por el que me manda notitas, ríe, una vez mas ríe, parece un chico alegre,sin preocupaciones. Me dice que necesita mi ayuda, ¿mi ayuda? No sé en que le puedo ayudar, pero no quiero quedarme con la intriga. Antes de decírmelo, quiere pasar un día conmigo, no debería hacerlo, es un desconocido, no sé sus intenciones, ¿Y si detrás de esa apariencia de chico bueno se esconde alguien completamente distinto? Siempre me han enseñado a no confiar en desconocidos, pero en Inglaterra, las ideas se dispersan, quizá sea la lluvia.
Cogemos un taxi, tenía algo que preguntarle a este chico, que es el mismo del hotel, del restaurante y de las notitas, pero ahora mismo, no me acuerdo. Vamos pasando calles, bares, tiendas más grandes de lo que me podría imaginar. De pronto, se digna a hablar -¿Te ha gustado el desayuno?-. Siento una punzada en el estómago, ya no me acordaba de la notita, de la noche anterior, ¿que paso la noche anterior? Necesito saberlo.
+¿Cómo te llamas, para empezar? -Christian, ¿no te acuerdas? Juraría que te lo dije-. ¿ Decírmelo, cuándo? Si nunca hemos hablado en persona. Vale, ya esta bien, necesito saber lo que pasó la noche anterior. +Una pregunta, Christian, ¿A que vino la notita de la noche anterior? -¿No te acuerdas, Paula? Normal, ibas bastante subida de tono +Eso no responde a mi pregunta -Yo no soy quién para responderte +¿Cómo que no? Tu eres el que me acribilla a notitas -¿Acaso no te gusta?-. Se ríe, este chico me pone enferma, es tan, tan, tan...
Cap.13
Me ve, sonríe, y parece reírse nervioso, como si no se creyera que estuviera yo ahí. Se acerca, ¿que hago? No sé, naturalidad.
Le cuesta hablar, que bobo, ni que me tuviera miedo. Será mejor que yo rompa el hielo, le pregunto que quiere, el motivo por el que me manda notitas, ríe, una vez mas ríe, parece un chico alegre,sin preocupaciones. Me dice que necesita mi ayuda, ¿mi ayuda? No sé en que le puedo ayudar, pero no quiero quedarme con la intriga. Antes de decírmelo, quiere pasar un día conmigo, no debería hacerlo, es un desconocido, no sé sus intenciones, ¿Y si detrás de esa apariencia de chico bueno se esconde alguien completamente distinto? Siempre me han enseñado a no confiar en desconocidos, pero en Inglaterra, las ideas se dispersan, quizá sea la lluvia.
Cogemos un taxi, tenía algo que preguntarle a este chico, que es el mismo del hotel, del restaurante y de las notitas, pero ahora mismo, no me acuerdo. Vamos pasando calles, bares, tiendas más grandes de lo que me podría imaginar. De pronto, se digna a hablar -¿Te ha gustado el desayuno?-. Siento una punzada en el estómago, ya no me acordaba de la notita, de la noche anterior, ¿que paso la noche anterior? Necesito saberlo.
+¿Cómo te llamas, para empezar? -Christian, ¿no te acuerdas? Juraría que te lo dije-. ¿ Decírmelo, cuándo? Si nunca hemos hablado en persona. Vale, ya esta bien, necesito saber lo que pasó la noche anterior. +Una pregunta, Christian, ¿A que vino la notita de la noche anterior? -¿No te acuerdas, Paula? Normal, ibas bastante subida de tono +Eso no responde a mi pregunta -Yo no soy quién para responderte +¿Cómo que no? Tu eres el que me acribilla a notitas -¿Acaso no te gusta?-. Se ríe, este chico me pone enferma, es tan, tan, tan...
Cap.13
lunes, 26 de marzo de 2012
Instintos.
Las ocho y media, me despierto, aunque no me acuerdo de nada de la noche anterior, empezó con una copa, luego dos, bueno, no creo que haya pasado nada. Que cara llevo, me acabó de tomar una aspirina, me duele mucho la cabeza. Llaman a la puerta, ¿Por qué tocan tan fuerte? Al otro lado hay un chico, yo diría que su edad es de unos veinte años, parece trabajar aquí, lleva un carrito con flores, y tostadas, mermelada, fruta, bollos, que hambre. De repente me entrega una nota, ''Te debía un desayuno, gracias por anoche. Christian'' ¿La noche de ayer? ¿Que pasó anoche? Entro el carrito, cojo un cruasán, que grande, y que buena pinta. Hay de todo, será mejor que coma antes de que despierten las chicas. Tarde, no se si será el olor a tostadas, pero ya se ha despertado Ana, y Sara. No dudan un instante en ponerse a comer, son como perros, mejor no molestarlas.
Miro por la ventana, a lo mejor se han equivocado, no puede ser que pasara nada anoche, pero seguro que ha sido alguno de los chicos del ayer, del hotel, más vale que no, porque eso hubiera sido engañar a David, y yo le quiero, sí, estoy segura...
Hoy tenemos cena de clase, creo que después de hoy, podremos comer y cenar donde queramos, al fin. Hoy no voy a comerme mucho la cabeza, una básica blanca, camisa tejana, vaqueros, y botas, aunque son de Sara. Comeremos en el restaurante del hotel, mejor, así no andamos mucho. Suena el móvil, ¿David otra vez? No sé si cogerlo, si lo cojo no sabré que decirle, es más, se me notara que miento, que no todo va bien, no quiero perderle, pero si no lo cojo, igual se preocupa, ya le diré que he estado ocupada, lo entenderá.
Viene la camarera, me trae un nota, no sé que narices ocurre hoy. ''¿Te ha gustado el desayuno? Un beso.'' Le pregunto a la camarera, quien le ha dado esta nota, ha sido un chico de fuera, tengo que salir, saber quien es el de las notas, acabar con esto. Salgo, no doy crédito, está ahí, con sus preciosos ojos color oliva, sentado en un banco, toca una guitarra, la gente le observa, toca ideal, para que mentir.
Cap.12
Miro por la ventana, a lo mejor se han equivocado, no puede ser que pasara nada anoche, pero seguro que ha sido alguno de los chicos del ayer, del hotel, más vale que no, porque eso hubiera sido engañar a David, y yo le quiero, sí, estoy segura...
Hoy tenemos cena de clase, creo que después de hoy, podremos comer y cenar donde queramos, al fin. Hoy no voy a comerme mucho la cabeza, una básica blanca, camisa tejana, vaqueros, y botas, aunque son de Sara. Comeremos en el restaurante del hotel, mejor, así no andamos mucho. Suena el móvil, ¿David otra vez? No sé si cogerlo, si lo cojo no sabré que decirle, es más, se me notara que miento, que no todo va bien, no quiero perderle, pero si no lo cojo, igual se preocupa, ya le diré que he estado ocupada, lo entenderá.
Viene la camarera, me trae un nota, no sé que narices ocurre hoy. ''¿Te ha gustado el desayuno? Un beso.'' Le pregunto a la camarera, quien le ha dado esta nota, ha sido un chico de fuera, tengo que salir, saber quien es el de las notas, acabar con esto. Salgo, no doy crédito, está ahí, con sus preciosos ojos color oliva, sentado en un banco, toca una guitarra, la gente le observa, toca ideal, para que mentir.
Cap.12
domingo, 25 de marzo de 2012
Instintos.
Estamos cenando en Beach Blanket Babylon, y de momento, en la carta solo hay productos relacionados con la carne. Me gustaría un plato de macarrones, una ensalada, y lo único ligero que veo por aqui es la servilleta. Así que me pediré a medias una codorniz con Sara. Estamos sentados en una mesa, alejada de las demás, quizá es por que somos mucha gente.
No me lo puedo creer, los chicos del hotel están al otro lado de la ventana, pero ¿Que hacen ahí? Que imbéciles.
Están sentados en un banco, parece que no tienen idea de irse, mejor no les miro, así se acabarán llendo, o eso espero.
Suena mi móvil, ¡Es David! Ya me había olvidado, iré al baño, que así podré hablar más tranquila. No sé que decirle, ¿Que le echo de menos? Lo sabe de sobra. La conversación no ha durado más de 5 minutos, además, por algún motivo que desconozco, no paraba de pensar en aquellos chicos del hotel, que están fuera ahora mismo, en uno en especial, el de los ojos color oliva, pero no puede ser, yo quiero a David, además tampoco he dicho que me guste ese chico, que tontería, ni sé como se llama.
Como puedo ser tan indecisa, si estoy con David, no puede ser que llegue a Londres, y ya me empiece a interesar por otro, esto es lo típico que hace la gente que crítico.
Me lavó la cara para refrescarme, mierda, el Rimel se me ha corrido, será mejor que me limpie, no quiero que nadie me vea así.
Salgo de nuevo, parece que nadie ha notado mi ausencia, bueno sí, Ana y Sara, pero no hacen demasiadas preguntas, mejor.
Miro por la ventana para ver si siguen ahí los desconocidos del hotel, pero...Ya no están, se habrán cansado de esperar, por una parte, me satisfacía la idea de que estuviesen fuera.
Cap.11
No me lo puedo creer, los chicos del hotel están al otro lado de la ventana, pero ¿Que hacen ahí? Que imbéciles.
Están sentados en un banco, parece que no tienen idea de irse, mejor no les miro, así se acabarán llendo, o eso espero.
Suena mi móvil, ¡Es David! Ya me había olvidado, iré al baño, que así podré hablar más tranquila. No sé que decirle, ¿Que le echo de menos? Lo sabe de sobra. La conversación no ha durado más de 5 minutos, además, por algún motivo que desconozco, no paraba de pensar en aquellos chicos del hotel, que están fuera ahora mismo, en uno en especial, el de los ojos color oliva, pero no puede ser, yo quiero a David, además tampoco he dicho que me guste ese chico, que tontería, ni sé como se llama.
Como puedo ser tan indecisa, si estoy con David, no puede ser que llegue a Londres, y ya me empiece a interesar por otro, esto es lo típico que hace la gente que crítico.
Me lavó la cara para refrescarme, mierda, el Rimel se me ha corrido, será mejor que me limpie, no quiero que nadie me vea así.
Salgo de nuevo, parece que nadie ha notado mi ausencia, bueno sí, Ana y Sara, pero no hacen demasiadas preguntas, mejor.
Miro por la ventana para ver si siguen ahí los desconocidos del hotel, pero...Ya no están, se habrán cansado de esperar, por una parte, me satisfacía la idea de que estuviesen fuera.
Cap.11
Instintos.
Nos encontramos en Henrietta Street, y de momento, no he visto ninguna tienda conocida, ni Stradivarius, Bershka, nada. Pero la ropa de las tiendas tiene un encanto inglés que no se puede encontrar en España. Ana ya ha visto una tienda que le gusta, entramos, a ver si hay algo que cueste menos de cincuenta libras.
Sara se compra unas Convers de marca, blancas, creo que son las más bonitas que he visto. Ana un tejano, otro más para su colección. Y yo, bueno, yo no he encontrado nada. No suelo encontrar ropa que me guste.
Estoy cansada de tanto andar, será mejor que les invite a tomar algo, hay un Starbucks enfrente. Starbucks...David, hace dos días estaba con él, y hoy estamos a miles de kilometros, otra vez.
Me he pedido un Caramel Macchiato, mi favorito, y ellas se han cogido un Caffè Mocca. Con el frío que hace fuera, se agradece el calor de la bebida.
Terminamos, son las siete, tendríamos que volver al hotel, si no queremos llamar la atención.
Estamos en la habitación, hoy tenemos una de cena de clase, hay que estar guapas, yo llevo un vestido blanco, a rayas azules, pelo liso, con algún que otro tirabuzón, y unas manoletinas, parece que no tengo otros zapatos. Ana lleva unos tejanos, una camiseta a rayas, y Sara, bueno, Sara lleva una camiseta de gatos, Convers y shorts. Estamos esperando el ascensor para bajar a recepción, Sara y Ana se ríen, parece que es por los chicos que están a nuestro lado, que idiotas, no paran de mirarnos. Se abren las puertas, y ellos entran con nosotras, no están mal, sobre todo uno, aunque no entiendo porque sigue mirándome.
Pasan los pisos, hasta que uno pregunta por fin, ¿Cómo os llamáis? Ana no puede evitar contestar, le pellizco, que tontas es a veces.
Cap.10
Sara se compra unas Convers de marca, blancas, creo que son las más bonitas que he visto. Ana un tejano, otro más para su colección. Y yo, bueno, yo no he encontrado nada. No suelo encontrar ropa que me guste.
Estoy cansada de tanto andar, será mejor que les invite a tomar algo, hay un Starbucks enfrente. Starbucks...David, hace dos días estaba con él, y hoy estamos a miles de kilometros, otra vez.
Me he pedido un Caramel Macchiato, mi favorito, y ellas se han cogido un Caffè Mocca. Con el frío que hace fuera, se agradece el calor de la bebida.
Terminamos, son las siete, tendríamos que volver al hotel, si no queremos llamar la atención.
Estamos en la habitación, hoy tenemos una de cena de clase, hay que estar guapas, yo llevo un vestido blanco, a rayas azules, pelo liso, con algún que otro tirabuzón, y unas manoletinas, parece que no tengo otros zapatos. Ana lleva unos tejanos, una camiseta a rayas, y Sara, bueno, Sara lleva una camiseta de gatos, Convers y shorts. Estamos esperando el ascensor para bajar a recepción, Sara y Ana se ríen, parece que es por los chicos que están a nuestro lado, que idiotas, no paran de mirarnos. Se abren las puertas, y ellos entran con nosotras, no están mal, sobre todo uno, aunque no entiendo porque sigue mirándome.
Pasan los pisos, hasta que uno pregunta por fin, ¿Cómo os llamáis? Ana no puede evitar contestar, le pellizco, que tontas es a veces.
Cap.10
Instintos.
Paula despierta... ¡Paula despierta! Sí, ya hemos llegado, aunque Sara podría haberme despertado con más delicadeza. Ya han bajado todos al parecer, solo quedamos nosotras, será mejor no tardar. Ana no está, ni Marta, ni Marina, no hay nadie, solo gente desconcertada que va pasando con maletas, sin rumbo fijo. ¿Donde se ha metido nuestra clase? Bien acabamos de llegar y ya estamos perdidas. Creo que lo mejor será sentarnos en algún banco de por aquí, y esperar que vengan a por nosotras, pero, pasan los minutos, y no llega nadie conocido, solo se acerca una pareja, para preguntarnos como se llega a la pista 3,pero como era de esperar, no teníamos ni idea.
No llega nadie, cogemos las maletas, y vamos hacia alguna parada de autobús para que nos lleve a nuestro hotel, donde tendrían que estar todos. Llueve mucho, las aceras están mojadas, y cuesta bastante no pisar algún que otro charco. Los autobuses son como me esperaba, aunque el interior, bueno, normal.
Ya hemos llegado al hotel, ¡bien!, están en recepción, entraremos como si no hubiera pasado nada, inevitable, alguno de mis compañeros se ha ido de la lengua. Me esperaba que la bronca sería mayor, pero nuestra tutora está demasiado contenta como para dar muchas reprimendas. Subimos a nuestras respectivas habitaciones, de tres, Ana, yo y Sara juntas, no cabe duda.
Es enorme, colores pastel, preciosa, con un pequeño toque francés. Me tiro en la cama, agotada, aunque Ana y Sara no paran de dar saltitos de alegría, pobrecillas, que felices están. Cierro los ojos, pienso en David, ya le echo de menos, ¿Me echará de menos él a mi? Si, yo creo que sí.
Son las 5 y media, Ana y Sara ya has desempacado sus maletas, pero yo sigo tumbada, demasiadas sensaciones juntas, se acercan, me piden que me levante, por esta vez, les haré caso. Quieren ir de compras, aunque no es lo que me apetece, acepto, no entiendo de donde sacan fuerzas.
Cap.9
sábado, 24 de marzo de 2012
Instintos.
Ya he llegado a casa, feliz, más que nunca, no se si habrá sido la mejor tarde de mi vida, pero sí una de ellas. Por fin mañana es el viaje, por una parte, tengo ganas de ver Londres, pero una semana sin verle, sería mejor si viniese conmigo, pero si es verdad eso que dicen, que el amor se hace más fuerte en la distancia, no estará mal irme unos días.
Me despierto, por primera vez en mucho tiempo, temprano, hoy podré tomarme mi tiempo. He desayunado un zumo, dos tostadas, y un par de trozos de pizza que sobraron de ayer. He llegado a menos 10 a clase, así que podré ultimar mis cosas para el viaje, creo que no he olvidado nada. Llegan Ana y Sara, ilusionadas, tenían ganas de este viaje, y yo no voy a aparentar lo contrario, es una semana con mis mejores amigas, en Londres, no me puedo quejar.
Cogemos un autobús para ir al aeropuerto, miro a las caras de mis compañeros, todos alegres, alborotados, emociones a flor de piel. Ya estamos en el aeropuerto, con Sara voy a coger un botellín de agua y una napolitana al bar, tenemos que guardar fuerzas para el viaje. No hay asientos de tres, así que me he sentado con Sara, y Ana con Marta, justo al lado nuestro, así podemos hablar. Pensaba que el viaje se me haría largo, pero entre fotos, y música del móvil, se me pasa volando.
Llueve, dicen que es normal en Inglaterra.
Cap.8
Me despierto, por primera vez en mucho tiempo, temprano, hoy podré tomarme mi tiempo. He desayunado un zumo, dos tostadas, y un par de trozos de pizza que sobraron de ayer. He llegado a menos 10 a clase, así que podré ultimar mis cosas para el viaje, creo que no he olvidado nada. Llegan Ana y Sara, ilusionadas, tenían ganas de este viaje, y yo no voy a aparentar lo contrario, es una semana con mis mejores amigas, en Londres, no me puedo quejar.
Cogemos un autobús para ir al aeropuerto, miro a las caras de mis compañeros, todos alegres, alborotados, emociones a flor de piel. Ya estamos en el aeropuerto, con Sara voy a coger un botellín de agua y una napolitana al bar, tenemos que guardar fuerzas para el viaje. No hay asientos de tres, así que me he sentado con Sara, y Ana con Marta, justo al lado nuestro, así podemos hablar. Pensaba que el viaje se me haría largo, pero entre fotos, y música del móvil, se me pasa volando.
Llueve, dicen que es normal en Inglaterra.
Cap.8
Instintos.
Bajamos del bús, es un descampado, por un momento, escalofrío, pero me coge de la mano, sonríe, y me hace gesto de ir hacia delante. Empezamos a andar, y según él quedaba poco, pero se me estaba haciendo eterno. Al fin, llegamos, dejamos atrás el desierto descampado, y llegamos a una especie de de bosque, y veo una alfombra muy grande en medio, con comida, flores, y la música suena, como en una de esas películas de amor.
Nos sentamos, uno frente al otro, y me ofrece comida, tengo hambre, será mejor que coma algo. Hay de todo, y algunas cosas que desconocía, pero de sabor no están nada mal. Coge unas fresas, y se acerca a mi, come una, me da a comer otra, y cuando me la iba a terminar, me besa con un dulce sabor a fresa. La velada va avanzando, él viste una camisa blanca de manga corta, con un par de botones desabrochados, unos piratas, y unas deportivas. Su pelo esta despeinado, quizá sea por el viento, eso me da a pensar, en que mi pelo debe estar horrible, pero él, aun así esta perfecto. Son las 7, había prometido volver pronto, pero ahora mismo, prefiero quedarme un rato más. David se levanta, le preguntaría adonde va, pero prefiero quedarme callada, segundos después vuelve, con algo a sus espaldas, es una cartel, bastante grande, y en el pone: ''Amor, te echaré de menos'' adornada con cintas de colores y margaritas, mis flores preferidas, no sé como lo ha averiguado, pero eso no importa ahora. Me levanto, me abraza, nos besamos, duradero, nos tumbamos en la hierba, uno abrazado al otro, mirando hacia las nubes del cielo, pensando en los días que estaremos sin vernos.
Cap.7
Nos sentamos, uno frente al otro, y me ofrece comida, tengo hambre, será mejor que coma algo. Hay de todo, y algunas cosas que desconocía, pero de sabor no están nada mal. Coge unas fresas, y se acerca a mi, come una, me da a comer otra, y cuando me la iba a terminar, me besa con un dulce sabor a fresa. La velada va avanzando, él viste una camisa blanca de manga corta, con un par de botones desabrochados, unos piratas, y unas deportivas. Su pelo esta despeinado, quizá sea por el viento, eso me da a pensar, en que mi pelo debe estar horrible, pero él, aun así esta perfecto. Son las 7, había prometido volver pronto, pero ahora mismo, prefiero quedarme un rato más. David se levanta, le preguntaría adonde va, pero prefiero quedarme callada, segundos después vuelve, con algo a sus espaldas, es una cartel, bastante grande, y en el pone: ''Amor, te echaré de menos'' adornada con cintas de colores y margaritas, mis flores preferidas, no sé como lo ha averiguado, pero eso no importa ahora. Me levanto, me abraza, nos besamos, duradero, nos tumbamos en la hierba, uno abrazado al otro, mirando hacia las nubes del cielo, pensando en los días que estaremos sin vernos.
Cap.7
Instintos.
Hoy hemos tenido examen de gramática, ha salido bien, no hace falta ser muy lista. Aunque hoy en clase, no paraba en pensar en David, en por que no respondía a mis llamadas, si estará enfadado por no haber acudido a nuestra cita. Han terminado las clases, y me dispongo a llamarle, ya habrá salido de clase también. Sin respuesta, otra vez. Hoy he acompañado a Sara y Ana a sus casas, total, no tengo otra cosa mejor que hacer. Hoy mi hermano no tiene comedor, así que tengo que pasar a buscarlo a las tres, pero primero me conectare a Facebook, para enviarle un mensaje a David, no quería parecer pesada,pero no aguanto sin saber nada de el. Ya vuelvo de buscar a mi hermano, le preparo la comida, un plato de espaguetis, y voy al salón con el portátil para descansar. Abro mi perfil, y tengo un mensaje nuevo, de David, por fin, dice que me echa de menos, que no pudo venir ayer, le salió un asunto que tenia que resolver, y por eso no acudió. Menos mal, está bien, no está enfadado, ya que él fue quién no acudió a la cita, aunque podría haber avisado antes, pero bueno, si estaba ocupado, es comprensible que no avisara, por esta vez, todo ha salido mejor que lo esperado.
Acabo de recibir un WhatsApp de David, dice que me pasa a buscar, ya que ayer no nos vimos por la tarde, acepto, pero no estaré mucho rato, mañana al mediodía, tengo el viaje a Londres.
Ahora no saldrá mal, llaman al timbre, me retoco una última vez el pelo, supongo que no estoy mal.
Le veo sentado en un banco, que guapo está. Salgo por el portal, y me viene a saludar, me besa, ya habitual. Leva una mochila, no sé que llevará, pero parece pesar. Le pregunto varias veces, adonde vamos, pero siempre eme cambia de tema, subimos al autobús, de repente coge un rotulador, y pone mi nombre en la ventana. Me besa en la frente, pasala nariz, y llega a la fusión de labios.
Cap.6
Acabo de recibir un WhatsApp de David, dice que me pasa a buscar, ya que ayer no nos vimos por la tarde, acepto, pero no estaré mucho rato, mañana al mediodía, tengo el viaje a Londres.
Ahora no saldrá mal, llaman al timbre, me retoco una última vez el pelo, supongo que no estoy mal.
Le veo sentado en un banco, que guapo está. Salgo por el portal, y me viene a saludar, me besa, ya habitual. Leva una mochila, no sé que llevará, pero parece pesar. Le pregunto varias veces, adonde vamos, pero siempre eme cambia de tema, subimos al autobús, de repente coge un rotulador, y pone mi nombre en la ventana. Me besa en la frente, pasala nariz, y llega a la fusión de labios.
Cap.6
Instintos.
Bien, ya tengo todo preparado, son las cuatro y veinte, se me ha echo tardísimo, será mejor que me vaya arreglando para esta tarde. Las cinco, salgo de casa a buscar a mi hermano al colegio, rápido, porque a y media, pasará David a buscarme por mi casa. Espero en la puerta del colegio a mi hermano, parece que se retrasa, y veinte, más le vale darse prisa en salir. Miro de nuevo el reloj, y veinticinco, que oportuno, cuando más prisa tengo...
Ya salen, niños y niñas corren hacia sus padres, otros van a casa, otros al parque toda la tarde, que vida sin preocupaciones. No veo a mi hermano, y ya son y media pasadas, ya esta bien, le pregunto a algún niño de su clase, de primeras no entienden mi pregunta pero al final, me responden que Adrián esta castigado, y tendrá que quedarse diez minutos más. Mierda, mierda, mierda, llamó a David, no lo coge, ya estará esperandome, y yo aquí, ¿Se estará enfadando? Espero que no, no me lo perdonaría a mi misma. Ya sale mi hermano, le cojo del brazo, y echo a correr con el, son las 6, por fin llego a casa, y como era de esperar, David no esta ahí. No se si esperar un poco, a lo mejor el también se ha retrasado, pero mi hermano tiene frío, así que, entre un par de suspiros, subo a casa. Me tumbo en la cama, no tengo ganas de nada, mi hermano me pide que juegue con el, pero no tengo ganas de juegos. Son las ocho, mi madre me llama para la cena, aunque no tengo ganas, acepto, no quiero que empiece con sus preguntas de madre preocupada. Hoy la cena ha sido rara, no ha habido mucha conversación, solo quejas de mi hermano, debido a que no le gustan las acelgas, y como siempre, se deja el plato entero. Subo a mi habitación, enciendo el ordenador, y no hay señal de David, ¿Y si le ha pasado algo? No, alguien me hubiera avisado, mejor será dormir, y esperar a mañana, seguro que alguien sabe algo de él.
Cap. 5
Ya salen, niños y niñas corren hacia sus padres, otros van a casa, otros al parque toda la tarde, que vida sin preocupaciones. No veo a mi hermano, y ya son y media pasadas, ya esta bien, le pregunto a algún niño de su clase, de primeras no entienden mi pregunta pero al final, me responden que Adrián esta castigado, y tendrá que quedarse diez minutos más. Mierda, mierda, mierda, llamó a David, no lo coge, ya estará esperandome, y yo aquí, ¿Se estará enfadando? Espero que no, no me lo perdonaría a mi misma. Ya sale mi hermano, le cojo del brazo, y echo a correr con el, son las 6, por fin llego a casa, y como era de esperar, David no esta ahí. No se si esperar un poco, a lo mejor el también se ha retrasado, pero mi hermano tiene frío, así que, entre un par de suspiros, subo a casa. Me tumbo en la cama, no tengo ganas de nada, mi hermano me pide que juegue con el, pero no tengo ganas de juegos. Son las ocho, mi madre me llama para la cena, aunque no tengo ganas, acepto, no quiero que empiece con sus preguntas de madre preocupada. Hoy la cena ha sido rara, no ha habido mucha conversación, solo quejas de mi hermano, debido a que no le gustan las acelgas, y como siempre, se deja el plato entero. Subo a mi habitación, enciendo el ordenador, y no hay señal de David, ¿Y si le ha pasado algo? No, alguien me hubiera avisado, mejor será dormir, y esperar a mañana, seguro que alguien sabe algo de él.
Cap. 5
Instintos.
Ya han terminado las clases, y pasado mañana nos vamos a Londres de viaje de fin de curso, una semana, no me emociona demasiado la idea, pero bueno, una semana que nos saltamos de clase. Hoy Pablo, no ha dado mucho mal, mejor, es bastante cargante cuando se pone pesado. Ya he llegado a casa, no creo que coma mucho, tengo que preparar todo para el miércoles, además esta tarde he quedado con David, no me ha dicho el plan, que cabezota es. Abro el armario, buf, demasiada ropa, y ahora mismo, no veo nada que me guste, necesito una renovación de vestuario, además, no estaría mal comprarme ropa veraniega, que ya llega el buen tiempo. He metido un par tejanos, uno elástico, y otro con rotos de blonda, mis favoritos. Un par de leggins, quizá tres, bueno mejor 4, nunca se sabe. Quince camisetas, básicas, de flores, normales, un par de camisas, todos mis cinturones, dos pares de manoletinas, también dos botas, y una par de deportivas, por si hace falta andar. Y creo que no falta nada, ropa interior, calcetines, neceser con maquillaje, pulseras, collares, cosas se aseo y... un paraguas.
Cap.4
Cap.4
Instintos.
Ring riiiiiiing...Ring riiiiiing... Apago el despertador, ¿que hora es? ¡Las siete y media! Me he dormido, y no puedo llegar tarde, me visto a toda velocidad, me peino, me arreglo, aunque apenas me da tiempo a comer algo más que un zumo y un par de galletas, justo, cojo el bus a tiempo, creo que llegaré un par de minutos tarde. Me quedo sin aliento, creo que las prisas me pueden. Ya he llegado a clase, menos mal, aún no ha llegado la de Geología, no tengo tiempo de saludar a nadie, me sentaré en mi mesa, así parecerá que hoy he llegado pronto. Se acerca Sara, tiene mala cara, ayer estuvo toda la tarde en casa, tenía gripe. Le pregunto que tal esta, dice que bien, pero como siempre miente, nunca quiere ver el lado malo del asunto.
Ana no ha venido, parece que a ella también le ha llegado la gripe. La clase pasa lenta, mientras tanto, dibujo en el cuaderno, así no se me hace tan pesado el tiempo. Va pasando la mañana, y por fin suena el sonido que informa que tenemos media hora de descanso, hoy, tengo dinero para comprarme un bocadillo, y como siempre, será de salchichas, completo.
Hemos estado Sara y yo, en el recreo, en nuestra esquina, bueno, no es nuestra, pero como si lo fuera. Por un instante, me parece oír mi móvil, lo ignoro, pero a la segunda vez, veo que he recibido un WhatsApp, es él, David, me dice que me de la vuelta, accedo, y allí esta el, al otro lado de las vallas, no sé que hacer, no puedo moverme, al final, me levanto y voy corriendo hacia él, y me besa en la frente, pongo cara de decepción, me esperaba un beso mas apasionado, se ríe, percibe mi fruncido en la nariz, y me besa, me gustaría que estuviese a mi lado de las vallas, pero es simple hecho de tenerlo ahí me sirve. Y acaba el recreo, nos despedimos, beso, y nos vamos cada uno para una dirección, otra vez aquella sensación de punzadas en el estómago.
Cap.3
Cap.3
Instintos.
Llegamos a mi casa, ni una palabra en todo el viaje, él está ausente, pero sus ojos siguen igual de brillantes que esta tarde. Tendría que bajar, pero espero que él reaccione, se despida, de pronto, un instante, me besa, como nunca antes, un beso de despedida, pero también de un, te echaré de menos esta noche, abro la puerta, y salgo, cuando llego a la puerta veo que me sonríe y arranca, se va.
Supongo que tendría que quitarme esa sonrisa tonta que se me queda, pero no puedo evitarlo, después de tanto tiempo, vuelvo a tener motivos para ser feliz.
No hay nadie en casa, supongo que habrán salido a cenar, mejor, no me apetecia dar excusas tontas por llegar tarde. Estoy cansada, ha sido un día de emociones, además, mañana ya es lunes, y tengo que madrugar, por cierto, ¡que tonta! Ahora recuerdo que no termine el trabajo de historia, será mejor que lo haga cuanto antes, si no quiero un cero en la evaluación.
Bien, terminé, son las doce y cuarto, pronto llegarán mis padres, será mejor que me duerma, con el recuerdo de una día inolvidable...
Cap.2
Supongo que tendría que quitarme esa sonrisa tonta que se me queda, pero no puedo evitarlo, después de tanto tiempo, vuelvo a tener motivos para ser feliz.
No hay nadie en casa, supongo que habrán salido a cenar, mejor, no me apetecia dar excusas tontas por llegar tarde. Estoy cansada, ha sido un día de emociones, además, mañana ya es lunes, y tengo que madrugar, por cierto, ¡que tonta! Ahora recuerdo que no termine el trabajo de historia, será mejor que lo haga cuanto antes, si no quiero un cero en la evaluación.
Bien, terminé, son las doce y cuarto, pronto llegarán mis padres, será mejor que me duerma, con el recuerdo de una día inolvidable...
Cap.2
Instintos.
Estamos uno frente al otro, una vez más, en aquel Starbucks donde nos conocimos, la luz da en su cara, sus ojos brillan como nunca, y podría afirmar, que está más guapo de lo normal. Se ha pedido un chocolate caliente, básico, yo un capuccino, simple. Bebe, y se le queda un suave bigotillo de chocolate, prefiero no decirle nada, es divertido verle hablar con la boca manchada. Bueno, no quiero que sufra más, lo fácil, decírselo y que se limpie solito, quizás cojer un papel y limpiarle yo misma, o... darle un beso, y terminar dulcemente el problema.
No se lo esperaba, pero correspondió al beso, la gente mira, pero solo existimos él y yo, nada más alrededor, le echaba de menos, muchísimo, y ya esta aquí otra vez, parecemos desconocidos, pero yo sigo enamorada de el, y probablemente, él de mi.
Cap.1
No se lo esperaba, pero correspondió al beso, la gente mira, pero solo existimos él y yo, nada más alrededor, le echaba de menos, muchísimo, y ya esta aquí otra vez, parecemos desconocidos, pero yo sigo enamorada de el, y probablemente, él de mi.
Cap.1
jueves, 22 de marzo de 2012
Soy de esas que ven la vida más difícil de lo que es, buscando los 6 pies al gato, de esas que no creen en una vida mas allá de la muerte, en que esto se acaba y ya esta, acaba. ¿Para que más? Ya tenemos una vida, y si no la hemos sabido aprovechar, no es culpa de nadie, quizá ha sido el tiempo que pasa muy deprisa, o que las tardes siempre eran productivas en alegrías. ¿No debería ser al revés? Cuando estas gusto, con las personas que quieres, la vacaciones, siempre terminan antes de lo previsto, no tienes tiempo de saborear el momento, de vivirlo intensamente, y cuando pasa, pasa, y no valoramos el valor de los momentos, hasta que se convierten en recuerdos.Notas del piano.
Son las once de la mañana, un lunes, debería estar en clase, me pregunto que hago aquí, en la cama, y o en clase, siempre he sido una chica buena, nunca he hecho algo así, pero supongo que la situación me impide levantarme, y plantarle cara al día a día, desde que te fuiste todo esta más gris, mas fúnebre, no sabría explicarlo, todo me pesa más, las palabras no salen por si solas, y las tardes en el piano componiendo para ti se acabaron, se apago la inspiración.
No se si sera cosa del destino que te fueras, pero si alguna vez me encontrara con aquel poderoso don destino, no sería una sonrisa lo que expresaría mi cara...
A veces la vida es así, injusta, nunca dejará de serlo, porque al fin y al cabo, en eso consiste, en buscar quejas por todo lo que existe.
No.
No puedo decirte que no, sería el camino fácil, lo que esperas que te diga, pro supongo, que esta vez no sera un no, mi respuesta...
No puedo dejarte ir, no es egoísmo, es decidir entre vivir o morir. Además, tu serías el asesino, si te vas, eres igual de culpable que quien mata a alguien...y me niego.
Sé que no te puedo mantener encerrado toda la vida, pero si lo suficiente para que te enamores de mi otra vez, para que me quieras igual que antes, sé que aún te puedo hacer feliz. Así que ya no volverás a verla, sé que le amabas, más que a mi, y no te puedo dar ese opción, haré que la olvides por todos los medios, solo te pido una oportunidad, no pienso dejarla escapar.
No puedo dejarte ir, no es egoísmo, es decidir entre vivir o morir. Además, tu serías el asesino, si te vas, eres igual de culpable que quien mata a alguien...y me niego.
Sé que no te puedo mantener encerrado toda la vida, pero si lo suficiente para que te enamores de mi otra vez, para que me quieras igual que antes, sé que aún te puedo hacer feliz. Así que ya no volverás a verla, sé que le amabas, más que a mi, y no te puedo dar ese opción, haré que la olvides por todos los medios, solo te pido una oportunidad, no pienso dejarla escapar.
martes, 20 de marzo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
sábado, 17 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
Espera cada día una nueva oportunidad.
Ojalá se te acabe la mirada constante, la palabra precisa...
Me canso de ser la típica niña buena.
También me canso de hacer siempre lo que quieren mis padres, de sentirme mal cuando digo cualquier mentira por muy pequeña que sea. Me canso de sacar buenas notas y que mi esfuerzo nunca sea recompensado. Me canso de llegar siempre puntual a casa y tener que sacrificar mis planes por los de otras personas. Me canso de que todos esperen mucho de mi. Me canso de dar todo por la gente y que la gente no de nada por mi. Me canso de tener que callarme siempre. Pero todo tiene un limite.
Y con tanto, y con tan poco, se hizo grande la ilusión.
http://www.youtube.com/watch?v=lV310d9FdlQ&context=C3cd5373ADOEgsToPDskI__OWit0vQt-9FRuBcl9EX
Pequeño telón para escenario inmenso.
Pequeño telón para escenario inmenso.
lunes, 6 de febrero de 2012
No entendemos el valor de los momentos,
Nada sucede por casualidad, en el fondo las cosas tienen su plan secreto, aunque nosotros no lo entendamos.
- ¿Te puedo preguntar algo ?
+ Di.
- ¿ Cuantas cosas malas han de pasar entre nosotros para que nos demos cuenta de que no somos nada el uno sin el otro ?
+ Di.
- ¿ Cuantas cosas malas han de pasar entre nosotros para que nos demos cuenta de que no somos nada el uno sin el otro ?
Papi yo acepto,
me encanta tu concepto, tu cuerpo, tu cara, todo es perfecto,
dame un poquito de eso, que yo me desenfreno.
dame un poquito de eso, que yo me desenfreno.
Demostrarte que soy yo, y solo yo.
Quisiera darle al tiempo pa'trás,
amarte aún más de lo que te he amado jamás, dañarte el corazón,
dedicarte una canción de amor.
amarte aún más de lo que te he amado jamás, dañarte el corazón,
dedicarte una canción de amor.
sábado, 4 de febrero de 2012
Mi vida, mis normas.
Sé que soy diferente, rara, fuera de lo normal y estrafalaria. Sé que tal vez me toméis por loca. Sé que no soy nada de lo que esperabais de mi. Sé que me miráis mal, me señaláis, me excluis. Pero me da igual. Ya conocía las consecuencias. Ya sé cómo puede ser mi destino. Pero es MI destino. No busco un juicio, no busco opiniones. Sólo la libertad de mi alma. Y cuando llegue el momento, cuando alcance todo mi esplendor, sé que alguien me verá. No bien ni mal, simplemente me verá. No me juzgará ni esperará de mi lo que sabrá que nunca daré. Porque ese es mi destino. Y estoy orgullosa de ello.
;$
Libre. Hoy he aprendido a volar. A no preocuparme de lo que me dirán. A no hacer oídos sordos y contestar. A no rayarme por nada ni por nadie. He comprendido que ni el más perfecto se merece mis lagrimas. Me he levantado, he mirado al frente y me he reído de la vida.

Be free.

Be free.
Te sigo esperando.
Sigo esperándote en aquel banco donde te sentabas, donde pase los mejores momentos de mi vida, sigo llorando por ti todas las noches, sigo acordándome de cada instante que pase junto a ti, te sigo queriendo como una tonta aun sabiendo que tu no me quieres, y aquí estoy sola en el olvido, esperando a que algún día te vuelva a encontrar en mi camino, y tenga de nuevo la oportunidad de volver a estar a tu lado, de poder hablarte de nuevo, y que sepas todo lo que te quiero.
viernes, 3 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





.jpg)



.jpg)


.jpg)


.jpg)





.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)

.jpg)
.jpg)